Un día, cuando tenía 8 años, mi mamá y mi papá se habían ido a trabajar y me dejaron todo el día sola en casa. Yo no me acuerdo en qué época fue, por lo que no recuerdo si estaba de vacaciones del colegio o no. Creo que hacía calor, asi que seguramente lo estaba.
Nuestra casa era ínfima, asi que no tenía mucho que hacer, más que mirar tele o espiar a los vecinos, ya que nuestra casa era como una especie de PH. La verdad es que no tenía cable, ni siquiera sé si existía el cable en esa época y si existía, estaba destinado sólo a la gente que tenía muucha plata.
OBviamente con 8 años, yo no sabía cocinar, de hecho, tampoco recuerdo si teníamos siquiera cocina en esa casa. Lo único que recuerdo de esa época es que había encontrado un botón en mi, con el cual había empezado a jugar muy seguido porque extrañamente me gustaba mucho. También recuerdo que tenía un muñeco que me encantaba refregarme ahí. Seguramente sea este relato, algo controversial, pero creo que a los 8 años tuve mi 1er. orgasmo, producido por el ocio y la falta de atención de mis padres. Salvo que a veces me encuentro con la mano en la entrepierna mientras miro tele, creo que no he desarrollado ninguna conducta patológica al respecto.
Mi mamá no me dejaba mucha elección a la hora de comer cuando me dejaba sola a esa edad. Lo único que siempre encontraba en la heladera en esa época, eran tomates y mayonesa. Por lo que me la pasaba comiendo una pseudo ensalada hecha de ambas cosas. Y retomando el relato desde el principio, uno de esos días, cuando mis viejos volvieron a la noche con mi hermano, yo le pedí a mi mamá quie por favor me cocinara algo y ella no quiso, pero a los segundos de que yo le pidiera porque me había cagado de hambre todo el día estando encerrada, le ofreció a mi hermano hacerle de comer y le preparó la cena. Yo no me acuerdo qué carajo cocinó, lo que sí me acuerdo es que me largué a llorar como si no hubiera mañana, porque a tan corta edad, era expuesta ante una injusticia que no tenía medida.
¿La excusa de mi vieja? – ¨ Tu hermano trabajó todo el día…¨ JAAAAA!, ¡¡Yo tenía 8 años y me habían dejado encerrada todo el día!!
Esa noche, yo no fui la única que lloró. Mi viejo lloró conmigo. Tampoco me acuerdo de si se peleó con mi vieja o mi hermano. Lo único que me acuerdo bien patente, es que mi viejo me dijo:_¨ No te hagas problema, yo te cocino…¨- y tampoco sé qué fue lo que me cocinó, lo único que sé es que esa noche, nosotros comimos solos y nos fuimos a dormir últimos.
Por supuesto, mi viejo tenía sus propios conflictos sin cerrar. El también sólo tenía un hermano, mayor, con el cual su mamá hacía ese tipo de diferencias horribles y traumáticas, y mi viejo siempre consolaba a mi tío que lloraba por los rincones.
¿Lo irónico? mi vieja también sufrió esa diferencia de su mamá, con su hermano mayor, pero ella no pudo evitar repetir la historia. También es irónico que toda la vida la escuché decirme que yo era lo que ella más quería sobre la tierra y luchó mis 2 primeros años para que no me muriera (nací con problemas cardíacos), se ve que después se relajó. La escucho aún, sólo que hoy, la frase por fin empieza a ser coherente con las acciones.
CUÁNTO TRABAJO TENGO, PARA EVITAR SER EL MONSTRUO EN EL QUE MI FAMILIA ME CONVIRTIÓ…
CATALINA PÉCORA.
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