Definitivamente hoy estuve pensando en muchas cosas del pasado.
¨ Graciosamente ¨ mi madre me pidió que me dedique a escribir un libro sobre su vida (JA!). No es la primera vez que quiere que haga una biografía de su yoísmo, y lo que le dije luego fue que; si yo tuviera que escribir sobre las cosas buenas que hizo o la caracterizan, sólo me alcanzarían para 1/2 libro, pero si las complementara con las cosas malas, tendría 1 libro y 1/2. Por supuesto que mi comentario no le cayó bien y entonces me dijo que, escribiera sobre ella como madre no de su vida de pareja, que al parecer, fue lo único que no hizo bien en su vida. Yo finalicé la charla diciéndole que con la maternidad, sólo hago 1 página o 2.
A veces realmente, me pregunto ¿Es tan necia como para creer que lo único malo que hizo en su vida es fracasar a nivel pareja? pobre… yo la amo con toda el alma pero, realmente, pobre…
De hecho me encontré pensando, ¿Cómo hacemos las personas (cuando logramos hacerlo) para borrar todas las cosas horrorosas por las que a veces aquellos que amamos nos hicieron pasar? la verdad es que muchas veces mientras sufría a mi madre, me juraba y perjuraba que la iba a odiar toda la vida y que ni bien pudiera, me iría lejos de ella en tiempo y espacio. Por supuesto, jamás lo logré. Y por el contrario, la vida se me acomoda siempre de manera tal, en que siempre necesite de su ayuda.
:-S
Hubo ocasiones, en las que admiraba a aquellos que podían expulsar como si nada a todo aquel a quien le juraron amor eterno, de alguna u otra forma, en cualquier tipo de relación humana, ya sea por juramento o por lazo sanguineo. Me deslumbraba la capacidad de resentimiento que muchas personas que conocí tenían, con otros e inclusive, conmigo misma. Yo jamás pude mantener un rencor del todo, por lo menos no por fuera. Probablemente, parte de mis actuales enfermedades, estén compuestas en parte por muchos de esos enojos de los que yo no podía demostrarle a los demás, entonces siempre se quedaban dentro y se pudrían.
Esta tarde, en mi tiempo muerto, estuve garabateando algunas cosas, en las que incluía a mi familia y mi sorpresa fue cuando, en ningún momento, en eso que estaba escribiendo, hablé de mi madre, ni siquiera para nombrarla o hacer alusión a ella de alguna manera. Fue como una especie de falla del inconciente literaria y me sorprendí bastante. Ahora que lo pienso, nunca me caractericé por estar de acuerdo con mi madre o ser complaciente con ella. Siempre la escuché reclamarme que mi frente decía NO y la de mi hermano decía SÍ. Quizá como para ser consecuente a como ella, era con nosotros de chicos.
Como cuando a los 17, a él le regaló un auto, mientras que a mis 15 me regaló una paliza por la cual, el precio que pagué después por defenderme, fueron casi 3 años de una causa judicial, de asistentes sociales y psicólogos/as incompetentes. Pero bueno, calculo que, las personas no tenemos las mismas realidades porque necesitamos aprender cosas distintas. Como bien le decía la mamá de Forrest Gump a el cuando era chico:_¨ Si ¨ dios ¨ quisiera que todos fueramos iguales, nos podría aparatos en las piernas a todos…¨
CATALINA PÉCORA.
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